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Yela

Está como escondido este pueblo en un suave declive que forma la meseta alcarreña, alli donde va a iniciarse un vallejo, corto, pero empinado, que dara sus aguas en el rio Tajuña. HISTORIA Tras la reconquista del territorio a los árabes, este lugar quedó en la jurisdicción del amplio Común de Atienza, hasta que de [...]

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yela YelaEstá como escondido este pueblo en un suave declive que forma la meseta alcarreña, alli donde va a iniciarse un vallejo, corto, pero empinado, que dara sus aguas en el rio Tajuña.

HISTORIA
Tras la reconquista del territorio a los árabes, este lugar quedó en la jurisdicción del amplio Común de Atienza, hasta que de él fue desmembrado, mediado el siglo XV, por regalo del Rey Juan II de Castilla a su familiar don Gómez Carrillo, quien en compañia de su mujer, poco despues lo entregó en señorío y en concepto de regalo, al monasterio de San Blas de Villaviciosa, de monjes jerónimos, y en 1545 vemos que Yela formó parte del señorío y mayorazgo de los Silva, condes de Cifuentes, y en ellos pasó más tarde a la Casa de los duques de Pastrana y duques del Infantado, en cuyo poder se mantuvo hasta la disolución de los señoríos particulares en el siglo XIX.

PATRIMONIO
De urbanismo irregular, con bastantes edificios nuevamente construidos tras la Guerra Civil española de 1936-39, pues en ella fue muy castigado por acciones de guerra, quedan escasos restos del antiguo caserío. Así, puede aun contemplarse su edificio concejil con torre y campanil metálico. Tambien es magnífico testigo de siglos pasados la fuente de piedra en el centro del pueblo, obra, sin duda, del siglo XVI o aun mas antigua. Es muy interesante también su iglesia parroquial, obra románica del siglo XII en sus finales. Consta de una gran espadaña triangular sobre el muro de poniente, con vanos para las campanas. En el muro sur se abre el atrio porticado, con una serie de arcos semicirculares que apoyan en columnas cortas, rematadas en capiteles de ornamentación vegetal, todo ello sobre un antepecho. El ingreso al atrio es central, por arco más elevado. En el muro del templo se abre la portada, formada por varias arquivoltas semicirculares en degradación, con algunos detalles en zig-zag y dientes de león como decoración con cierta tradición mudejar. Esta iglesia sufrió grandes desperfectos durante la Guerra civil española, siendo restaurada posteriormente, aunque sin gran fortuna, habiendo perdido su primitivo y original aspecto. Es, de todos modos, un buen ejemplar de la arquitectura románica rural en la alcarria.

FIESTAS
El día 19 de junio celebran en el pueblo su fiesta mayor en honor de los santos Gervasio y Protasio, nombres siempre emparejados que los mayores pronuncian como un trabalenguas.

foto © Maria Sánchez

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