Tendilla, un entorno antiguo digno de visitar
Tendilla esta unos 80 km de Madrid conduciendo por la N-320 desde Guadalajara hacia los Pantanos. Tanto el entorno (en un estrecho y largo valle con un pinar cercano) como el aire puro, la gastronomía (cordero, cabrito, bizcochos borrachos y, por supuesto, miel) y los restos históricos hacen interesante su visita.
Villa desde 1395, Tendilla fue propiedad de los Condes de Tendilla, de la familia de los Mendoza, que posteriormente fueron Marqueses de Mondéjar y Alcaides de la Alhambra granadina. Se celebraba desde el Siglo XIV al XVII la Feria de San Matías en que se vendían y compraban especias, lana, plata, telas y artesanía y, por supuesto, ganado. En los siglos XIX y XX la feria se redujo al ganado principalmente. Por transcurrir al final del invierno, se celebraba en los soportales de casi 2 km de la Calle Mayor. Se ha recuperado su celebración, declarada de Interés Turístico Provincial.
Como monumentos encontramos las Casonas Nobiliarias con escudos de la Calle Franca, la grande e inacabada Iglesia de la Ascención (siglos XVI a XVIII), la Calle Mayor soportalada (cada columna es distinta a la contigua), la fuente de los Mendoza (siglo XVI) y el Palacio de los López de Cogolludo con su capilla rococó. Podemos ver a las entradas del pueblo las ermitas de la Soledad y de Santa Lucía, y la dedicada a la Virgen de la Salceda en el barranco dónde apareció en la linde con Peñalver, dónde se acude en romería a finales de mayo.
Pueden visitarse las ruinas históricas del castillo, el Monasterio Jerónimo de Santa Ana (siglo XV), la muralla y (aunque esté en el término del vecino Peñalver) las del Convento franciscano de La Salceda (siglos XIV a XVII).
Es notoria la reutilización de materiales de piedra provinientes de castillo, conventos o el desaparecido Hospital en el pueblo bien en los soportales o sustentando el interior de las casas o formando su puerta de entrada. Por ejemplo la del antiguo Casino-Bar proviene de La Salceda. El retablo del Monasterio de Santa Ana pueden verse en el Cincinnati Art Museum y las tumbas del primer Conde de Tendilla y su mujer (muy destrozadas en 1936) en la Iglesia de San Ginés, en Guadalajara.
Actualmente la villa vive del turismo, el sector servicios y los cultivos de leguminosas, olivo, hortalizas, muchos cereales y unos pocos frutales. Hay tiendas de antiguedades castellanas, cerámica artesana y venta de muebles. Un taller de automóviles, la piscina municipal, confitería, fábrica de embutidos con secadero de jamones, tres restaurantes, varios bares y dos hostales completan el equipamiento para el turista.
Las fiestas de la Virgen de la Salceda (patrona a la vez de Tendilla y Peñalver) se celebran el 8 de septiembre con encierros de toros bravos el 10. Eran típicos los bollos con cañamones para San Blas y las calabazas para Todos los Santos
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